INTRODUCCIÓN

Los programas de Applus+ ayudan a los gobiernos, legisladores y reguladores a solucionar con más eficacia los problemas medioambientales y de seguridad siendo conscientes de las actuales limitaciones económicas. Applus+ presta servicios y equipos de ensayo de emisiónes contaminantes para la industria del automóvil.

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DESCRIPCIÓN

En Applus+ Automotive, estamos comprometidos con la sostenibilidad y la protección del medio ambiente. Como parte de este compromiso, realizamos inspecciones periódicas de emisiones, garantizando que los vehículos cumplan con las normativas medioambientales a lo largo de su vida útil.

Nuestros controles de emisiones suelen combinarse con inspecciones de seguridad exhaustivas para ofrecer un servicio integral. A través de estos procedimientos, aseguramos que los niveles de emisiones de escape de los vehículos se mantengan dentro de los valores de referencia establecidos, que corresponden al nivel de emisiones en la fecha de homologación del vehículo.

Por ello, Applus+ juega un papel crucial en la protección del medio ambiente y la calidad del aire que respiramos. Durante cada inspección, se realizan pruebas específicas para verificar las emisiones contaminantes, midiendo los niveles de monóxido de carbono (CO) y dióxido de carbono (CO₂) en los gases de escape, así como la opacidad de gases en motores Diésel. Además, en vehículos modernos equipados con sistema de diagnóstico a bordo (OBD), se realiza una verificación electrónica que permite detectar fallos en los sistemas de control de emisiones. La inspección también incluye control de fugas, verificando que no existan pérdidas de aceite, combustible u otros fluidos que puedan contaminar el suelo o las aguas subterráneas. En cuanto a la contaminación acústica, verificamos que los niveles de ruido generados por el escape se mantengan dentro de los límites establecidos por la normativa vigente.

Contamos con un equipo de inspectores altamente cualificados y tecnología de última generación para llevar a cabo inspecciones precisas en todo tipo de vehículos.

Colaboramos estrechamente con gobiernos a nivel municipal, regional, estatal e internacional para crear soluciones personalizadas que contribuyan a la mejora de la calidad del aire y la seguridad vial. Gracias a nuestra experiencia y compromiso, garantizamos un servicio de inspección de emisiones eficaz, confiable y de calidad. Esto nos permite adaptarnos a los avances tecnológicos de los vehículos modernos e incorporar nuevas mediciones. Así como promover e introducir nuevas pruebas, como el análisis de óxidos de nitrógeno (NOx) y partículas (PN), fundamentales para la reducción del impacto ambiental del transporte.

En Applus+, también nos adaptamos a los nuevos desafíos de la movilidad sostenible. Aunque los vehículos eléctricos e híbridos generan menos emisiones que los de combustión tradicional, es fundamental evaluar su impacto medioambiental y su seguridad operativa. Formamos parte activa en diversos grupos legisladores a nivel estatal y europeo para mejorar los procedimientos de inspección actuales e introducir en ellos las nuevas tecnologías del automóvil. Desde vehículos de movilidad personal, como los patinetes, hasta vehículos eléctricos son algunos de los nuevos retos.

DESCRIPCIÓN

Las pruebas pueden diferir significativamente en función de las regiones. En general, se realizan los siguientes controles:

Motores de Encendido por Chispa:

En los vehículos con motor de gasolina, la prueba de emisiones se realiza con el motor a temperatura normal de funcionamiento. Se efectúa primero una inspección visual del sistema de escape para verificar su integridad y que no presenta fugas. Se mide el contenido de monóxido de carbono (CO) con el motor al ralentí y, cuando aplica según la fecha de matriculación, también a régimen acelerado, debiendo cumplir los límites establecidos para cada caso. En vehículos equipados con sistema OBD, en función del nivel de emisiones Euro, se realiza además una lectura electrónica para verificar el correcto funcionamiento de los sistemas de control de emisiones, comprobando que no existan códigos de error almacenados y que todos los monitores requeridos están completos.

 

Motores de Encendido por Compresión:

La inspección de vehículos diésel comienza con una verificación visual del sistema de escape y control de emisiones. La prueba principal consiste en la medición de la opacidad de los humos mediante un opacímetro homologado, realizando varias aceleraciones libres consecutivas hasta alcanzar el régimen máximo de giro. Antes de iniciar las mediciones, se verifica que el motor esté a temperatura normal de funcionamiento y en condiciones mecánicas adecuadas. En vehículos equipados con OBD, en función del nivel de emisiones Euro, se complementa la inspección con la lectura de la unidad de control, verificando la ausencia de códigos de error y el estado de los monitores del sistema. Los valores obtenidos deben estar dentro de los límites establecidos según la fecha de matriculación del vehículo.

 

Control de Ruido:

La evaluación del nivel sonoro se inicia con una inspección visual del sistema de escape, verificando su integridad, la presencia de todos sus componentes y la ausencia de modificaciones no autorizadas. Se comprueba que los silenciadores y elementos del sistema de escape no presenten roturas, fugas o desperfectos que puedan incrementar el nivel sonoro. Según la tipología de vehículo, se realiza una medición del nivel sonoro utilizando un sonómetro homologado. La medición se efectúa con el vehículo parado, siguiendo el procedimiento establecido en cuanto a posición del sonómetro y régimen de giro del motor. Los valores obtenidos deben respetar los límites máximos permitidos según la categoría y fecha de matriculación del vehículo.

 

Vehículos que utilizan gas como carburante:

Para los vehículos propulsados por GLP, GNC o GNL, la inspección incluye una verificación específica de la instalación de gas y sus componentes. Se comprueba visualmente el estado y fijación de los depósitos, tuberías y elementos del circuito de gas, verificando la ausencia de daños o corrosión. Se realiza una prueba de estanqueidad para detectar posibles fugas en todo el circuito de gas, utilizando detectores específicos o mediante agua jabonosa en las conexiones. La medición de emisiones sigue el mismo procedimiento que en los vehículos de gasolina, verificando los niveles de CO al ralentí y, cuando aplique, a régimen acelerado. En vehículos equipados con OBD, se realiza también la lectura de la unidad de control para verificar el correcto funcionamiento del sistema.

Control de fugas de fluidos:

La inspección de fugas se realiza de manera visual y exhaustiva en todo el vehículo, prestando especial atención a los sistemas que contienen fluidos. Se verifica la ausencia de pérdidas en el sistema de lubricación del motor, transmisión, dirección asistida, circuito de refrigeración y sistema de frenos. Se comprueba que no existan manchas o goteos que indiquen fugas activas, así como acumulaciones de aceite o grasa que puedan señalar pérdidas intermitentes. Se examina también el estado de retenes, juntas y manguitos visibles sin desmontar, verificando que no presenten deterioro que pueda provocar fugas. Esta inspección es fundamental no solo para la seguridad del vehículo sino también para prevenir la contaminación del suelo y las aguas subterráneas por vertido de sustancias contaminantes.

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